FUNDAMENTOS BIOQUÍMICOS

La Ozonoterapia se utiliza con mayor frecuencia en las situaciones en que la medicina alopática no encuentra los efectos deseados. Para uso medicinal es una mezcla de oxígeno y ozono –el llamado ozono médico (MOO)- que se logra por el paso de oxígeno puro por una descarga eléctrica de alto voltaje y alta frecuencia. La mayor parte de los generadores de ozono se fundamentan en el principio del generador Von Siemens.

Al ser introducido en el organismo, el ozono se disuelve rápidamente en el agua del plasma y fluidos biológicos reaccionando inmediatamente con diferentes biomoléculas generando con ello un grupo de mensajeros importantes –especies reactivas del oxígeno (ERO) y productos de la oxidación lipídica (POL)- para luego desaparecer. La energía acumulada en la molécula del ozono -24.75Kcal- es liberada en la disgregación de los átomos del mismo provocando un aumento de la temperatura y un efecto vasodilatador periférico muy significativo.

El O2 liberado de la estructura monoatómica es el oxígeno naciente ionizado negativamente que será transportado a todo el complejo celular; mientras que la partícula monoatómica restante es el responsable de conferir al ozono sus propiedades terapéuticas antibióticas.

El poder oxigenante del ozono estimula diferentes sistemas enzimáticos del organismo. Más específicamente mejora la circulación sanguínea a través de los capilares mediante un discreto aumento de la presión arterial provocado por la liberación del oxígeno adicional a partir de la hemoglobina. Como resultado se obtiene una mejor oxigenación de los tejidos, intensificando la regeneración y cicatrización.